En la Tierra Vieja se ha llegado a la Era de la Perfección: sin pobreza, sin enfermedades, sin crímenes y con una esperanza de vida de trescientos años. Se vive rodeado de mecas, unos robots superinteligentes que en apariencia son como los humanos, salvo por los ojos. Sin embargo, en ese mundo perfecto, quizá por aburrimiento o por esa contradictoria inclinación de las personas a sufrir, han surgido revueltas que pretenden volver a estados anteriores. Los Señores de la Tierra Vieja han encontrado la solución a las mismas: «terraformar» otros planetas e invitar a la gente disconforme a marcharse allí para hacer realidad su utopía.
Frieda y su hermano meca Nicholas viven en Nueva Esmeralda, en el planeta Oz, una de esas colonias, fundada por artistas y que pretende volver a una era postmoderna y victoriana. Frieda ha recibido una invitación de Lady Adler, una de las ideólogas del proyecto Oz y reconocida anti-meca, para pasar un fin de semana en su casa de campo junto con otras personalidades ilustres de la ciudad.
(...)
Misterioso asesinato en Oz es una extraña, pero sugerente, mezcla entre una novela de ciencia ficción y una de intriga del estilo de las protagonizadas por Hércules Poirot o Sherlock Holmes. Podrían parecer dos naturalezas difícilmente conciliables, sin embargo en esta historia no puede entenderse la una sin la otra.
Extracto de la reseña aparecida en el número 35 de Viajar con Hijos. Puedes leerla al completo en la revista de papel o descargando la app gratuita de la revista (Android o iTunes)
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21 septiembre 2015
23 febrero 2015
Cadena de preguntas: Carmen Pacheco a Alfredo Gómez Cerdá
Este tema forma parte de Cadena de preguntas
Carmen Pacheco a Alfredo Gómez Cerdá
Alfredo, "¡te elijo a ti!" (como dicen los entrenadores Pokemon) por tu larga trayectoria, tu amplia perspectiva a la hora de poder abordar esta cuestión y porque tus libros eran los únicos que me gustaban de las lecturas obligatorias del instituto. ¿Crees que el contacto permanente con los lectores que ha favorecido internet perjudica o beneficia a los autores de LIJ? ¿Esta pequeña blogosfera de blogs dedicados a las reseñas de libros españoles es un buen referente para que el autor conozca los gustos de su público o están ejerciendo demasiada presión sobre editores y escritores? Yo tengo muy clara muy opinión, pero me encantaría conocer la de alguien con verdadera experiencia.
Carmen, en primer lugar, y en nombre de mis libros, gracias. Muchos lectores me han escrito para decirme: “me mandaron tu libro en el instituto y me gustó”. Y lo dicen sorprendidos, porque a cierta edad todo lo que “manden” en el instituto tiene que ser detestable. No estoy en contra de la lectura obligada en la formación de nuestros estudiantes, como tampoco estoy en contra de los experimentos en el laboratorio, las visitas a los museos, el visionado de películas, la informática, las audiciones de música, o el “intercambio con un inglés”.
Pero no quiero alejarme del tema.
Mantengo un contacto permanente con los lectores, pero lo hago bis a bis, a través de encuentros literarios en colegios, institutos, bibliotecas y otros lugares. Es algo enriquecedor que, sobre todo, te hace no perder el pulso de la realidad –de la suya y de la tuya–.
Internet propicia un acercamiento lector-autor diferente, por lo general más espontaneo. Te encuentras a lectores con verdadero interés y a otros que te escriben por simple curiosidad o por otros motivos más superficiales o interesados. Hay que saber discernir muy bien y tratar de adivinar quién se siente “tocado” por la literatura y quién te escribe por simple mimetismo. A veces, esta forma de comunicación puede agobiar al autor. Personalmente, no encuentro tiempo para responder a todos. Intento mantener unas prioridades en mi trabajo y en mi vida, que suelen ser la misma cosa, y la correspondencia permanente –tradicional o electrónica–, la interrelación con los lectores, no se encuentra en los primeros puestos de esas prioridades por una cuestión estrictamente literaria. Y lo contrario, sería una gran equivocación.
El contacto autor-lector por internet no perjudica al primero, a no ser que este convierta la relación en una manera de promoción de sus libros y, por añadidura, de su nombre y de su persona. Las redes sociales están llenas de costaleros y muchos autores se aprovechan. Hoy nos encontramos autores que persiguen por internet al lector, que lo asedian, que lo asaltan, que le ponen constantemente en un brete…; autores esclavos de los blogs, de foros, de los book trailers –que ellos mismos hacen, o encargan–, de las redes sociales, etc. Estos autores ¿no estarán matando la esencia de la literatura? ¿No habrán equivocado su carrera? ¿No sería mejor que se dedicasen al marketing? El perjuicio evidente lo sufrirá la literatura, que se verá relegada por aspectos secundarios. Este fenómeno, además, favorece la proliferación de obras –muchas financiadas, promocionadas, distribuidas y vendidas por los propios autores– lo que significa que no hay posibilidades serias de evaluar y destacar lo que merezca la pena –que lo hay– y, a los sumo, nos encontraremos a un grupo de costaleros –volvemos a los costaleros– paseando un libro a base de músculo –solo músculo–, con unos cuantos cirios encendidos para que al menos se vea la portada.
Un riesgo del muy interesante fenómeno bloguero –al que la LIJ tiene mucho que agradecer– es que se convierta en endogámico, que se miré demasiado el ombligo y acabe siendo un caldo de cultivo de vanidades. Yo me lo guiso y yo me lo como, y todo se queda en nuestra cocina. Pero como plataforma de lanzamiento, como debate permanente, como faro, como altavoz, como desenterrador de joyas… me parece magnífico, impagable.
Y sí, claro, mucha gente podrá decirme que los tiempos están cambiando. Ni voy a negarlo ni me voy a rebelar contra este cambio; pero la literatura ha sido, es y será una línea directa, mágica y compleja, que va desde el teclado –quedaría más literario decir pluma– al alma –también quedaría más literario decir corazón–. Solo en ese instante el escritor tendrá posibilidades de hacer algo que merezca la pena. Lo demás es accesorio.
Y cuando lo accesorio se convierte en prioritario, malo, muy malo.
Los buenos editores deben ser independientes –ya sé que esto es algo que siempre se dice, pero pocas veces se cumple–. Es cierto que sobre ellos pesará una amenaza: el mercado. Si publican libros que no se venden acabarán echándolos de la editorial. Pero el buen editor es el que consigue, con la complicidad del autor, crear o ampliar el mercado. Ahora aparece el fenómeno de los blogueros, y es cuando se plantea esa presión de la que se habla en la pregunta. Consciente o inconscientemente, muchos blogueros están tratando de decirle al editor, y también al autor, dónde está el “nuevo” mercado, cuáles son los gustos dominantes, cuáles son los temas prioritarios, cómo deben ser elegidos los personajes, cuál debe ser el estilo, etc. Pero estos blogueros ¿son lectores que disfrutan con la lectura de los libros que comentan, o en realidad son aspirantes a escritores encubiertos, y por consiguiente su opinión queda en tela de juicio? Hay sombras, pero también hay luces, porque es indudable que gran parte de la crítica literaria se está haciendo hoy en día desde los blogs. Pero ser crítico literario es muy difícil. Es un trabajo que requiere una formación, una experiencia, un bagaje cultural, una responsabilidad, un rigor… extraordinarios. En la mayoría de los casos –y me centro sobre todo en los referidos a la LIJ– los blogueros emiten simples opiniones, subjetivas y arbitrarias, que no pasan de eso. Y me encanta que sea así, aunque esas opiniones me importen un bledo.
¿Cuál debe ser la postura del escritor con respecto a lo que tú, Carmen, llamas la presión de la pequeña blogosfera? Yo lo tengo muy claro –no sé si en tu línea–. Con todos mis respetos, a la hora de escribir, ni puñetero caso. Es lo que he pensado siempre que debe hacer el escritor con la crítica en general. ¿Por qué habría que tratar a los blogs de otro modo cuando en cierto modo estos pretenden asumir esa función? Reivindico y reivindicaré siempre la libertad absoluta del escritor, y la soledad a la hora de escribir. El escritor y su mundo y, como resultado, la obra literaria. Y no hay nada más. ¿Qué le importan al verdadero escritor los gustos del público?
Alfredo Gómez Cerdá a Beatriz Osés
Creo que muchos de tus poemas, de tus microcuentos, son nonsense. ¿Lo percibes así? ¿Eres consciente de ello? ¿El sinsentido acaba por darnos sentido? Si estás de acuerdo con separar lo mágico de lo fantástico, ¿cómo entiendes tú lo mágico?
17 septiembre 2014
Cadena de preguntas: Daniel Monedero a Carmen Pacheco
Este tema forma parte de Cadena de preguntas
Daniel Monedero a Carmen Pacheco
Carmen, antes de formular mi pregunta, te diré que yo además de escribir libros para niños me dedico a escribir guiones para series de televisión desde que comencé a trabajar en la serie Siete Vidas. Y siempre tengo que responder a la pregunta de qué diferencias hay entre una labor y la otra. Así que había pensado plantearte a ti la misma cuestión respecto a tus libros para niños y tus guiones para cómic o tus artículos. Pero como a mí me da rabia que me hagan esa pregunta he decidido hacerte otra. Ahí va. Hace ya veinte años un escritor español decía que muchos de sus colegas de profesión en España escribían como si no existiera la televisión, ¿tú crees que se pueden escribir libros para el público infantil y juvenil hoy en día como si no existiera Internet? Y acotando un poco más la pregunta, ¿crees que de algún modo Google, Facebook, Twitter, Instagram, etc... debería modificar la manera de narrar historias para niños y jóvenes? ¿Tú lo tienes en cuenta? ¿Sí? ¿No? ¿Quizás? ¿Depende? ¿Qué piensas al respecto?
Muchas gracias por una pregunta tan interesante. He pensado bastante al respecto, a raíz de que en una una ocasión Puño, el ilustrador de Tres veces la mujer de gris –un libro que publiqué dentro de la colección Barco de Vapor– me dijo que el libro envejecería rapidísimo porque mencionaba ciertas tecnologías actuales (ya algo antiguas, de hecho) como la Playstation, Google Earth o un reproductor de mp3. Le estuve dando vueltas a esto en mi cabeza y me pareció que tenía razón en cuanto a que, en el libro, estas cosas se mencionan como si fueran algo moderno, algo con lo que un niño trata de impresionar a un anciano.Creo que si un niño del futuro lee esa parte no podrá empatizar con ella y le parecerá ridícula. Sin embargo, cuando las tecnologías son meras herramientas de los protagonistas y se mencionan como algo que forma parte de la historia, los futuros lectores lo encontrarán normal, al igual que a los niños de hoy no les sorprende que los famosos Susi y Paul se escriban cartas en lugar de correos electrónicos.
En cuanto a la manera de narrar, creo que debe evolucionar de una manera natural. Cuando lo más destacable de un libro es que está narrado en un formato novedoso, puede funcionar bien como reclamo comercial pero tendrá una vida muy corta. Sin embargo, cuando la historia es lo más importante, cualquier nueva herramienta o recurso que ayude a contarla tendrá sentido y encajará sin que parezca forzado. Explicado así suena sensato, pero supongo que a veces es difícil distinguir un caso de otro y ciertos escritores tendemos a emocionarnos mucho con la novedad. Yo la primera :) (¿Deberíamos incorporar emoticonos en la escritura o es esto una gran aberración? Como ves, no lo tengo del todo claro.)
Carmen Pacheco a Alfredo Gómez Cerdá
Alfredo, "¡te elijo a ti!" (como dicen los entrenadores Pokemon) por tu larga trayectoria, tu amplia perspectiva a la hora de poder abordar esta cuestión y porque tus libros eran los únicos que me gustaban de las lecturas obligatorias del instituto. ¿Crees que el contacto permanente con los lectores que ha favorecido internet perjudica o beneficia a los autores de LIJ? ¿Esta pequeña blogosfera de blogs dedicados a las reseñas de libros españoles es un buen referente para que el autor conozca los gustos de su público o están ejerciendo demasiada presión sobre editores y escritores? Yo tengo muy clara muy opinión, pero me encantaría conocer la de alguien con verdadera experiencia.
22 febrero 2012
En el corazón del sueño. Carmen Pacheco
Celeste tiene una vida deslumbrante en sus sueños que contrasta con la real. En su mundo onírico hay fiestas, batallas... y está Él, el hombre de sus sueños (y nunca mejor dicho). Con el tiempo, ha mejorado la capacidad de practicar el sueño lúcido, de ser consciente del mismo pero no despertar. Además, ha conocido en sueños a otros onironautas, que en realidad son sus únicos amigos.
Pero últimamente, una pesadilla de origen desconocido y con forma de pulpo se cuela en los sueños de todos. Alguien dormido sufre de tal forma que su pesadilla es capaz de introducirse en los sueños de un montón de gente. Celeste intuye de quién puede tratarse y buscará con un empeño casi desconocido en ella liberar a esa persona.
En el corazón del sueño tiene amor, fantasía, intriga, tormento, aventura, terror... tiene un montón de cosas y me han gustado prácticamente todas ellas. Es una novela muy original, difícilmente encasillable y llena de momentos de enorme intensidad. En la narración, el sueño se diferencia de la vigilia por un tipo de letra, algo que da mucho juego y que permite a Carmen Pacheco jugar con nosotros, engañarnos en el buen sentido. Hay un momento que me encantó. Celeste está medio dormida y medio despierta, no diré por qué, y le están pasando cosas importantes a la vez en el sueño y en la realidad. Las apariciones de la madre de Celeste son terror en estado puro. La historia de amor es la que me parece que va un poco de más a menos, o para ser más preciso con lo que pienso de "lo más" a "un poquito menos".
Por último, quería añadir que este libro está hermanado, o algo parecido, con Yo conocí a Muelle. Ambos fueron finalistas de los premios Gran Angular en esta edición de los Premios SM.
Pero últimamente, una pesadilla de origen desconocido y con forma de pulpo se cuela en los sueños de todos. Alguien dormido sufre de tal forma que su pesadilla es capaz de introducirse en los sueños de un montón de gente. Celeste intuye de quién puede tratarse y buscará con un empeño casi desconocido en ella liberar a esa persona.
En el corazón del sueño tiene amor, fantasía, intriga, tormento, aventura, terror... tiene un montón de cosas y me han gustado prácticamente todas ellas. Es una novela muy original, difícilmente encasillable y llena de momentos de enorme intensidad. En la narración, el sueño se diferencia de la vigilia por un tipo de letra, algo que da mucho juego y que permite a Carmen Pacheco jugar con nosotros, engañarnos en el buen sentido. Hay un momento que me encantó. Celeste está medio dormida y medio despierta, no diré por qué, y le están pasando cosas importantes a la vez en el sueño y en la realidad. Las apariciones de la madre de Celeste son terror en estado puro. La historia de amor es la que me parece que va un poco de más a menos, o para ser más preciso con lo que pienso de "lo más" a "un poquito menos".
Por último, quería añadir que este libro está hermanado, o algo parecido, con Yo conocí a Muelle. Ambos fueron finalistas de los premios Gran Angular en esta edición de los Premios SM.
16 junio 2010
Tres veces la mujer de gris. Carmen Pacheco
Rober es un chico de nueve años, detective aficionado, que acaba de salir de un tratamiento contra el cáncer. Don Roberto es un detective jubilado. Aunque el viejo no pueda ver a los niños, ni el niño, a los viejos, ambos se encontrarán siguiendo a una extraña mujer de gris que camina ajena a todo, casi sonámbula. Pese a las reticencias de ambos, deciden investigar el caso juntos, pues no hay nada que los motive más que un misterio. Así descubrirán que hay más hombres y mujeres de gris y que todos entran y salen de un extraño edificio solitario, junto al que hay una no menos extraña oficina de correos. Al final, tras varias perpecias y alguna sorpresa, descubrirán lo que lleva a esas personas grises a comportarse de aquella forma y, lo que es mejor, descubrirán que entre ambos ha surgido un cariño inesperado y sincero.La mayor virtud de esta obra es la de mezclar, sin que parezca forzado, la historia detectivesca y la historia personal de los protagonistas. El misterio te empuja a seguir leyendo y a medida que avanzas vas conociendo y queriendo a los protagonistas. No se recargan las tintas con la enfermedad de Rober, ni con la viudez de Don Roberto, pero ambos hechos marcan a los protagonistas y los unen aunque ellos no quieran o no se den cuenta.
Las ilustraciones de Puño (las de este libro) no me acaban de convencer, no sabría explicar por qué.
Una gran historia de Carmen Pacheco que sobre todo entretiene, pero que también toca fibras y hace pensar sobre temas tan importantes como la muerte o los recuerdos.
27 marzo 2009
Crónica de los Premios SM II
Nos habíamos quedado en que se entregaron todos los premios (aquí la foto de familia, para distinguir a los autores-ilustradores de las autoridades basta con mirar si tienen o no algo en las manos). Nosotros pasamos a otra zona, donde iban y venían bandejas con pinchos variados y copas.Con la primera que hablé fue con Carmen Pacheco, conocida de este blog, que venía con su hermana (señal de que era también finalista, ya que no se pueden llevar acompañantes salvo en ese caso). Sabía que se había presentado a los dos y resultó que ¡¡había sido finalista de los dos!! Qué campeona... y putada elevada al cuadrado. Cabe introducir aquí un fragmento de La vida es sueño:
Cuentan de un sabio que un díaDe todas formas, aunque ese día quizá no pensase así, ella no estaba en peor situación que la mía ni que la de nadie, al revés, tenía dos libros finalistas, lo cual es algo al alcance de muy pocos. Nos consolamos y nos conjuramos: "Somos el futuro".
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Luego hablé con la editora de SM, me dijo que había sido una edición muy competida y que se había batido el récord de originales presentados al Gran Angular. Creí entender que me publicarían el libro, aunque no era el lugar para comprometerse en firme.
También estuve un rato con los reporteros 2.0 y con la que organizaba todo lo referente al 2.0. En la foto, de izquierda a derecha, Javier Ruescas (youtubeman), Santiago García Clairac, Nerea (Flickrwoman) y Cronista (Twitterman). Así que ya sabéis quién hizo la mayoría de fotos de estas crónicas.También estuve con Fernando Lalana, que acaba de publicar su libro número 100, con Heinz Delam, con David Lozano, cuya puerta oscura se ha abierto por segunda vez, con Ana María Romero Yebra y conocí a un escritor del que sospecho que hablaré más veces en este blog: Daniel Hernández Chambers (autor de La ciudad gris).
El final de fiesta fue con frutas bañadas en chocolate.
Con la emoción del acto, el encuentro con gente, etc. parece que la euforia te protege, pero al día siguiente me dio un poco de bajón. Nada grave.
El importe de los premios, el año que viene, será de la mitad: 50.000 € cada uno. A mí me da igual, las otras veces que me había presentado fueron en la etapa anterior a los 100.000 €, cuando no sé si era de 12.000 € (en pesetas) o algo parecido.
Como escribo lento, no creo que para el año que viene me dé tiempo a tener un libro (y aunque fuese así, es difícil que fuese finalista) así que dentro de un año haré una crónica más breve y en la que me implique menos.
01 abril 2008
Carmen Pacheco
Iba a empezar diciendo que Carmen Pacheco está llamando con fuerza al mundo de la literatura infantil y juvenil, pero casi mejor poner que ya ha entrado. En noviembre del año pasado ya sabíamos de ella porque acababa de ganar la modalidad juvenil del Premio Leer es Vivir, con Misterioso asesinado en Oz, recientemente publicada. Por cierto, que Everest en su nota del premio la rebuatizó como El misterioso asesinato de Oz.Pues en la entrega de los premios de SM me dijeron que una de las finalistas había sido precisamente ella y que igualmente iban a publicar el libro.
Investigando, he encontrado su blog: Egoísmo, en el que hay otra crónica de la entrega de los premios, en la que obviamente estuvo, como finalista.
Como a veces soy sincero, voy a decir los verdaderos motivos de este tema. No son otros que la nostalgia y un toque de ombliguismo. En 1999 me dieron el Accesit del premio Leer es Vivir de Everest (juvenil) con Colgado del aire, mi primer libro publicado. Al año siguiente, presenté La chica del andén de enfrente al Gran Angular y quedé finalista, pero afortunadamente me la publicaron. El ganador fue César Mallorquí con La catedral, así que me doy por bien derrotado.
Pues eso, que los comienzos de Carmen me han recordado un poco a los míos.
09 noviembre 2007
Misterioso asesinato en Oz, de Carmen Pacheco, Premio Leer es Vivir
La publicista almeriense de 27 años, Carmen Pacheco Gómez, ha obtenido el XI Premio de Literatura Infantil y Juvenil "Leer es vivir", en su modalidad juvenil, por su libro "El misterioso asesinato de Oz", que será su primer libro en ver la luz. La historia mezcla ciencia-ficción y literatura policiaca.Este año han optado al premio cerca de 200 obras.
Dos cosas me hacen reflexionar, o al menos me llaman la atención, al leer la noticia de este premio:
La primera es el creciente número de publicistas o gente que ha tenido relación con la publicidad dentro de la literatura infantil y juvenil. A bote pronto: Carlos Ruiz Zafón, César Mallorquí (no dejo de recomendar su blog), Santiago García-Clairac, Roberto Santiago... No es bueno ni malo, simplemente es algo que ocurre.
Y la segunda es que la modalidad infantil haya vuelto a quedar desierta. De los once años de vida que tiene el premio Leer es vivir, casi la mitad, cinco veces, ha quedado desierto en esa modalidad (ver premiados). Aunque a primera vista, esto puede parecer un castigo a los escritores, en realidad es un castigo para el premio en sí. Son heridas que se acumulan, pero de las que espero que se recuperen pronto.
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