17 septiembre 2014

Cadena de preguntas: Daniel Monedero a Carmen Pacheco


Este tema forma parte de Cadena de preguntas

Daniel Monedero a Carmen Pacheco
Carmen, antes de formular mi pregunta, te diré que yo además de escribir libros para niños me dedico a escribir guiones para series de televisión desde que comencé a trabajar en la serie Siete Vidas. Y siempre tengo que responder a la pregunta de qué diferencias hay entre una labor y la otra. Así que había pensado plantearte a ti la misma cuestión respecto a tus libros para niños y tus guiones para cómic o tus artículos. Pero como a mí me da rabia que me hagan esa pregunta he decidido hacerte otra. Ahí va. Hace ya veinte años un escritor español decía que muchos de sus colegas de profesión en España escribían como si no existiera la televisión, ¿tú crees que se pueden escribir libros para el público infantil y juvenil hoy en día como si no existiera Internet? Y acotando un poco más la pregunta, ¿crees que de algún modo Google, Facebook, Twitter, Instagram, etc... debería modificar la manera de narrar historias para niños y jóvenes? ¿Tú lo tienes en cuenta? ¿Sí? ¿No? ¿Quizás? ¿Depende? ¿Qué piensas al respecto?
Muchas gracias por una pregunta tan interesante. He pensado bastante al respecto, a raíz de que en una una ocasión Puño, el ilustrador de Tres veces la mujer de gris –un libro que publiqué dentro de la colección Barco de Vapor– me dijo que el libro envejecería rapidísimo porque mencionaba ciertas tecnologías actuales (ya algo antiguas, de hecho) como la Playstation, Google Earth o un reproductor de mp3. Le estuve dando vueltas a esto en mi cabeza y me pareció que tenía razón en cuanto a que, en el libro, estas cosas se mencionan como si fueran algo moderno, algo con lo que un niño trata de impresionar a un anciano. Creo que si un niño del futuro lee esa parte no podrá empatizar con ella y le parecerá ridícula. Sin embargo, cuando las tecnologías son meras herramientas de los protagonistas y se mencionan como algo que forma parte de la historia, los futuros lectores lo encontrarán normal, al igual que a los niños de hoy no les sorprende que los famosos Susi y Paul se escriban cartas en lugar de correos electrónicos.

En cuanto a la manera de narrar, creo que debe evolucionar de una manera natural. Cuando lo más destacable de un libro es que está narrado en un formato novedoso, puede funcionar bien como reclamo comercial pero tendrá una vida muy corta. Sin embargo, cuando la historia es lo más importante, cualquier nueva herramienta o recurso que ayude a contarla tendrá sentido y encajará sin que parezca forzado. Explicado así suena sensato, pero supongo que a veces es difícil distinguir un caso de otro y ciertos escritores tendemos a emocionarnos mucho con la novedad. Yo la primera :) (¿Deberíamos incorporar emoticonos en la escritura o es esto una gran aberración? Como ves, no lo tengo del todo claro.)

Carmen Pacheco a Alfredo Gómez Cerdá

Alfredo, "¡te elijo a ti!" (como dicen los entrenadores Pokemon) por tu larga trayectoria, tu amplia perspectiva a la hora de poder abordar esta cuestión y porque tus libros eran los únicos que me gustaban de las lecturas obligatorias del instituto. ¿Crees que el contacto permanente con los lectores que ha favorecido internet perjudica o beneficia a los autores de LIJ? ¿Esta pequeña blogosfera de blogs dedicados a las reseñas de libros españoles es un buen referente para que el autor conozca los gustos de su público o están ejerciendo demasiada presión sobre editores y escritores? Yo tengo muy clara muy opinión, pero me encantaría conocer la de alguien con verdadera experiencia.

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