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09 mayo 2016

Escritores de LIJ cuando eran niños | España | Fotos 1920 - 1960

Aquí os dejo una serie de fotos de escritores de literatura infantil y juvenil en los momentos de su vida en que quizá se fraguó su pasión o cuando recolectaron gran parte de lo que más adelante darían a otros niños y jóvenes. Algunos quizá ya soñaban con ser escritores.

El año al pie de las fotos en aquel en que fue tomada, y la edad, la que tenían entonces. Cuando viene una "?" es que no es seguro. En algunos casos no he puesto nada porque me resultaba imposible precisar o porque no existe ese dato en Internet.

Gloria Fuertes
1929 - Ana María Matute - 0 años
1939 - Juan Farias - 4 años
1938 - Montserrat del Amo con su hermano - 11 años
1943 - Fernando Alonso - 2 años
1950 - Jordi Sierra i Fabra - 3 años
1953 - Joan Manuel Gisbert - 4 años
1953 - Santiago García-Clairac (con boina y en Francia) - 9 años
1956 - Agustín Fernández Paz - 9 años
1956 - César Mallorquí - 3 años
1958? - Alfredo Gómez Cerdá - 7? años
1959? - Fernando Marías - 1? año
María Menéndez-Ponte (el año de su nacimiento es un enigma)

11 marzo 2016

Antifaz. Exposición en Matadero sobre el padre de César Mallorquí

Aunque César Mallorquí siempre será el hijo de José Mallorquí, el creador de El Coyote, el personaje más destacado de la novela popular española. Sin embargo, como César siempre carga (con gusto) con el «hijo de José Mallorquí», que aparece en todos sus libros, he decidido darle la vuelta y anunciar esta exposición como la del «padre de».

Aquí uno de los más completos retratos del padre, hecho por el hijo.

Ayer se inauguró en la Casa del Lector del Matadero una exposición dedicada a su padre. Se llama: Antifaz. José Mallorquí, creador de El Coyote, y la transformación de la sociedad lectora en España y durará hasta el 24 de julio.


En la exposición se podrán ver ejemplares de sus novelas (muchos de ellos imposibles de encontrar hoy en día), algunos de sus objetos personales, fotografías, la máquina de escribir de donde surgió El Coyote, material de documentación, recuerdos...

También habrá una serie de conferencias y mesas redondas.

Entrada libre.

El Coyote se tradujo a 16 idiomas. A mediados del siglo pasado, José Mallorquí  era el autor español más traducido después de Cervantes. Fue un fenómeno cultural de gran relevancia.

23 julio 2015

César Mallorquí, Premio Cervantes Chico 2015

Nuestro querido abominable hombre de las letras, César Mallorquí ha obtenido el Premio Cervantes Chico 2014 de literatura infantil y juvenil de Alcalá de Henares. César Mallorquí es el autor, entre muchos otros libros de, La caligrafía secreta o La isla de Bowen, que mereció el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 2013.

En este vídeo, que recuperé en la entrada sobre la mesa redonda llamada Los escritores también se equivocan, lo tenéis dando 10 consejos a jóvenes escritores.



La concesión del Premio de Literatura Infantil y Juvenil Cervantes Chico comenzó en 1992, se interrumpió su entrega en 1999 y se recuperó en 2004. El plantel de galardonados hasta el momento es de auténtico renombre:

Juan Muñoz (1992)
Montserrat del Amo (1993)
Gloria Fuertes (1995)
Concha López Narváez (1996)
Joan Manuel Gisbert (1997)
Martín Casariego (1998)
Elvira Lindo (1999)
Santiago García-Clairac (2004)
Marinella Terzi (2005)
Ricardo Gómez (2006)
María Menéndez-Ponte (2007)
Alfredo Gómez Cerdá (2008)
Pilar Mateos (2009)
Fernando Lalana (2010)
Laura Gallego (2011)
Jordi Sierra i Fabra (2012)
Blue Jeans (2013)
Maite Carranza (2014)
César Mallorquí (2015)

30 diciembre 2013

Equivocaciones de los escritores


Atendiendo a la petición de varias personas, y porque me pareció muy interesante y quizá útil para cualquiera que quiera iniciarse o mejorar en la literatura, voy a intentar dar algunas pinceladas de la mesa redonda que tuvo lugar el pasado sábado en el marco del Salón del Libro Infantil y Juvenil de Madrid, en el que participamos César Mallorquí, Care Santos y un servidor, convocados por El Templo de las Mil Puertas. El título de la misma era: Los escritores también se equivocan. No entendí cómo me habían llamado a mí para compartir mesa con sendas bestias literarias hasta que supe de qué iba a tratar la mesa, jejeje.



ALGUNAS EQUIVOCACIONES
(no quiere decir que los tres participantes las compartamos,
sino que salieron a la palestra)

Pretender escribir LA NOVELA, intentando incluir en ella todo lo que uno cree que funciona, incluso traicionando lo que realmente querría escribir.

Dejar la novela por un momento de bajón, porque llegas a un punto en el que empiezas a no creer en ella. En el proceso de escritura de una novela hay momentos de euforia, de efervescencia de ideas, en los que el proyecto parece invencible, pero también hay otros momentos en los que te preguntas: ¿qué hago escribiendo esto?, ¿a quién le va a interesar esta historia? En esos momentos hay que ser fuerte y tirar para delante. Al final, puede que realmente sea una mierda o que no lo sea. En ambos casos, terminarla te habrá ayudado a crecer.

No apuntar los nombres de los personajes, sobre todo de los secundarios, y cambiarles el nombre sin darte cuenta a la mitad de una novela.

OMBLIGUISMO: Escribir casi exclusivamente de lo que te ocurre, de tus problemas... Esto tiene varios inconvenientes:
- Nuestra vida es muy limitada y, muchas veces en contra de lo que creemos, muy aburrida para un posible espectador o lector.
- Usas menos la imaginación. Te agarras a lo conocido y no buscas explorar algo nuevo.

Escribir MALAS DIGESTIONES de otros libros de éxito: Intentar escribir refritos de los superventas actuales. 


PAJAMENTALISMO: Divagar y salirte de la historia muy a menudo o durante mucho espacio. No es mala la reflexión, pero sí el exceso de la misma en una novela, que parece que tiene que invitar a pensar de una forma más indirecta, por lo que ocurre en ella.


Empeñarte en demostrar en cada línea lo bien que escribes. Adornarte con palabras rebuscadas, con las estructuras gramaticales más enrevesadas, con personajes originales e intensos en cada uno de sus diálogos... Ya decía Machado que «Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa» queda más poético dicho así: «Lo que pasa en la calle». También decía, a raíz de lo anterior, que la literatura cada vez era más escrita y menos hablada, y que ahí salía perdiendo: peor prosa, más fría y con menos gracia.

(aquí recordé que una de las correcciones que hacía César Mallorquí de sus libros era leerlos en voz alta. Insistió en que era muy útil, que delataba algunos fallos en la fluidez narrativa y que te ayudaba a leerlo de verdad, porque a la tercera o cuarta revisión de un mismo texto, más que leerlo, lo que haces es ir recordándolo, completándolo con tu memoria, no con lo que realmente pone)

Considerar tu texto sagrado. Bajo esta premisa, cualquiera que quiera aconsejarte algún cambio, matiz, etc. estará equivocado. Ya sea tu amigo o tu editor. Es cierto que ninguno aceptaría cambiar algo sustancial de la obra, que vamos con ella hasta las últimas consecuencias (sean buenas o malas), pero tampoco hay que estar cerrados en banda a consejos para mejorarla.

Y lo contrario, decir «sí» a todas las sugerencias. La inseguridad de muchos escritores (los tres de la mesa la manifestamos) no puede llevarte a aceptar todo lo que te propongan. Al fin y al cabo, el nombre que va a aparecer al lado del título va a ser el del autor, no el de los aconsejadores.


Por último, añado un vídeo que el propio César mencionó durante la mesa y que creo que es el colofón perfecto a este tema de errores convertidos en consejos.

02 diciembre 2013

37º Salón de Libro Infantil y Juvenil de Madrid


Como cada año, desde hace 37, va a tener lugar en el Conde Duque el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Madrid. Del 12 de diciembre al 4 de enero tendrán lugar una gran cantidad de actividades: presentaciones de libros y editoriales, mesas redondas, exposiciones, encuentros, conciertos, cursos, firmas, entrega de premios... Una Navidad de libro. Este evento está organizado por el Consejo General del Libro.

Por primera vez, El Templo de las Mil Puertas se encargará de lo tocante a la literatura juvenil, y ha organizado una serie de eventos para los días 27 y 28 de diciembre. Iba a calificar la importancia de los eventos, pero me limitaré a enumerar participantes y que cada cuál saque sus conclusiones: César Mallorquí, Care Santos, David Lozano, Santiago García-Clairac, José Antonio Cotrina, Javier Ruescas, Rocío Carmona, Rosa Huertas, Amy Lab, Esther Sanz, Carlos García Miranda... Ah, y yo mismo, que estoy muy agradecido al Templo por haberme incluido en estas jornadas tan... He dicho que no iba a calificarlas. Jeje.

Nos vemos.

19 noviembre 2013

Vuelve, a casa vuelve, el especial de LIJ de Página 2

Con motivo de la celebración en RTVE de la semana "Concienciados con la infancia", y como viene siendo habitual en las fechas prenavideñas, Página 2 ha preparado un especial de literatura infantil y juvenil que se emitió el domingo pasado. Podemos ver a César Mallorquí hablando, entre otras cosas, de La isla de Bowen y a Sonia Fernández-Vidal, de Quantic Love, descubrir cómo se hacen libros en la ONCE de forma casi artesanal, conocer un club de lectura infantil o las diferencias entre el libro y la película El juego de Ender.

Que conste que nos sigue apenando/enfadando que hayan eliminado del programa semanal la sección de LIJ, y que nos encantaría que la recuperasen.



15 octubre 2013

Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2013: César Mallorquí - La isla de Bowen

Nuestro querido abominable hombre de las letras, César Mallorquí, ha ganado el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con su obra La isla de Bowen, ganadora del Premio Edebé de Literatura Juvenil 2012. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros, distingue el mejor libro de literatura infantil o juvenil publicado en 2012 en cualquiera de las lenguas oficiales que se hablan en España.

El jurado ha estado presidido por la directora general de Política e Industrias Culturales y del Libro, María Teresa Lizaranzu, e integrado por Mónica Fernández, Darío Villanueva, Antón Palacio, María José Olaziregi, Gemma Lienas, Josep Gregori, Santiago Urbano, Beatriz García, Rafael Soler, Daniel Antonio Leal y Javier Fierro.

Además, también forman parte del jurado del premio los galardonados en las dos últimas ediciones, Laura Gallego (2012) y María Teresa Carranza (2011).

15 mayo 2012

La isla de Bowen, César Mallorquí


En 1920, la Sociedad Geográfica SIGMA organiza una expedición al Ártico, liderada por el brillante y excéntrico profesor Ulises Zarco, con el objetivo de seguir los pasos del científico desaparecido John Foggart, su colega y rival. La única pista que los guía son unos insólitos fragmentos de mineral y un antiguo códice medieval que relata el extraordinario viaje de unos monjes hasta una isla infernal. ¿Lograrán llegar a ella? ¿Qué los aguarda allí?

Así comienza La isla de Bowen, un viaje repleto de emoción, intriga y aventuras a la manera de los libros clásicos de autores como Verne, Stevenson o Arthur Conan Doyle, pero al mismo tiempo muy actual. Los referentes como la novela clásica de aventuras o incluso las historias de Tintín están claros, pero también hay que destacar que el Codex Bowenus que marca la ruta a seguir parece estar inspirado en el Viaje de San Brandán, un relato del siglo X que describe el fantástico periplo de un grupo de monjes irlandeses que se hicieron a la mar con afán evangelizador.  Esto le da mayor verosimilitud, fuerza y coherencia a la novela y la entronca con una tradición incluso anterior a la de las grandes novelas de aventuras del XIX: la de la literatura de viajes medieval. 

Su autor, César Mallorquí, es ya bien conocido no solo entre los jóvenes lectores, sino también entre los aficionados al género fantástico y de ciencia-ficción, que cultiva desde hace muchos años, y con el que ha obtenido prestigiosos galardones. En esta ocasión nos brinda una gran novela de aventuras en la que no faltan elementos fantásticos, con un final inquietante y un estilo ágil y cuidado al mismo tiempo, que le ha valido el Premio Edebé de Literatura Juvenil de este año. Es el 25º aniversario de los premios literarios que otorga esta editorial, y es, también, la cuarta vez que Mallorquí se alza con un galardón, que, desde mi punto de vista, esta novela merecía con creces. 

Si hubiera que buscarle algún “pero”, diría que he echado de menos algo de introspección en los personajes, porque las relaciones entre ellos me han parecido poco naturales, casi como si tuvieran que estar ahí por obligación. Sin embargo, todo lo demás lo compensa de sobra. Sin duda se trata de una novela que disfrutarán tanto jóvenes como adultos. El único requisito para ello es tener sed de aventuras y estar dispuesto a explorar los confines del mundo conocido, tal y como hacían los grandes exploradores del pasado. Al hacerlo, quizá descubramos que tal vez aún nos queden muchas cosas por descubrir…

25 enero 2012

XX Premios Edebé 2011 de literatura infantil y juvenil: Lalana y Mallorquí

Dos que me encantan.

Fernando Lalana, con Parque Muerte, y César Mallorquí, con La isla de Bowen, son los ganadores de la XX edición del Premio EDEBÉ de Literatura Infantil y Juvenil. Si para Fernando Lalana supone su debut en este Premio, para César Mallorquí es su consagración, al ser el autor que ha conseguido dicho galardón en más ocasiones: 1997, 1999, 2002 y 2011.

En Parque Muerte, Lalana quería hablar con su humor, a veces sarcástico y con doble sentido, de un tema incómodo, no habitual en la literatura infantil: el suicidio y la muerte. Con el escenario de un peculiar parque temático, el autor nos sumerge en un relato de intriga, fantasía y amor, en el que los muertos parecen vivos y los vivos se visten para parecer muertos.
Por su parte, César Mallorquí hacía tiempo que esperaba el momento adecuado para escribir una historia al estilo de su admirado Julio Verne. Pero pronto se dio cuenta de que no quería imitarlo, sino reproducir los recuerdos y las sensaciones que la obra de Verne habían dejado en él. Y así empezó a escribir, guiándose tan solo por el amor a un género. Leer nota completa

23 abril 2010

II Premio Hache 2010: La caligrafía secreta, de César Mallorquí

La caligrafía secreta ha sido la obra más votada por los más de 1.000 adolescentes de entre 12 y 14 años que han participado en la segunda edición del Premio Hache, la modalidad juvenil del Mandarache.
Los otros finalistas fueron:
Por el camino de Ulectra, de Martín Casariego
La paloma y el degollado, de Fina Casalderrey
Durante la gala de entrega se desvelarán los finalistas de la próxima edición.

El abominable hombre de las letras está muy contento.

16 junio 2007

La caligrafía secreta. César Malorquí

La caligrafía secreta es el último libro del siempre interesante César Mallorquí. Es un thriller histórico-fantástico. Me lo acabo de terminar y no he querido dejar que pase ni un día para hacer el comentario.
La historia, que arranca en Madrid, la cuenta Diego, un aprendiz de caligrafista en el taller de Lázaro Aguirre. El maestro es un hombre especial: ha viajado mucho, es tremendamente culto y esconde más de un secreto. Un día, llega una carta de París de un antiguo aprendiz solicitando ayuda, pues ha recibido un encargo muy delicado: hacer seis copias de un libro antiguo y de una naturaleza extraña. El maestro, su sobrina, Tértulo (una especie de guardaespaldas algo canalla pero leal) y el propio Diego, emprenderán el viaje a París pese a que la revolución francesa está a punto de estallar. Cuando llegan, el antiguo aprendiz ha desparecido y además lo acusan de varios asesinatos. Durante la búsqueda de él y del propio libro, se verán enredados en una trama de poder, sociedades secretas y pistas erróneas.
Seguiría contándolo hasta el final, pero no es plan. Sólo quiero decir que me lo estaba leyendo con verdadero gusto hsta que ha entrado en escena un elemento fantástico (pero que ha habido gente a lo largo de la Historia que lo ha creído). A partir de ahí el gusto se ha redoblado y el propio libro no me ha permitido que lo soltase.

22 diciembre 2006

César Mallorquí, Santiago García-Clairac, Fernando Marías y Xosé Neira Cruz, en La mar de libros

El cultural ha reunido en la librería La mar de letras a cuatro importantes escritores de literatura infantil y juvenil: César Mallorquí, Santiago García-Clairac, Fernando Marías y Xosé Neira Cruz.

Transcribo la interesante conversación:

"–Las cifras de ventas y edición pronostican un buen estado de salud de la literatura infantil y juvenil (LIJ). ¿Confirman el diagnóstico?
Fernando Marías: Sí. Se escriben y editan muchos libros, y según tengo entendido también se venden. Aunque, como en la literatura convencional, hay quien vende mucho (unos pocos) y quien no vende nada o menos (la mayoría).
César Mallorquí: Goza de excelente salud, y no sólo desde el punto de vista de las ventas, sino también desde criterios literarios, porque cada vez hay más y mejores autores. Esto se debe en gran medida a la labor de promoción de la lectura que actualmente realizan muchos colegios e institutos. La afición a la lectura no puede imponerse; hay que seducir al joven lector.
–Xosé Neira: Ofrece, con regularidad, muestras de buena salud. Hay algunos escritores interesantes, ilustradores excelentes, editores exigentes, pocos críticos –lamentablemente– pero los que lo son suelen tener detrás un gran lector. Sin triunfalismos, estamos ante un ámbito de nuestra literatura que sabe mantener un nivel digno de calidad.
Santiago García-Clairac: Cada día se venden más libros juveniles. Pero esa buena salud es fruto de un largo trabajo en el que han intervenido muchas personas y entidades, tanto públicas como privadas. No es un fenómeno surgido por arte de magia.

–¿Cómo afectan y qué aportan a la LIJ fenómenos como Harry Potter o las Memorias de Idhún de Laura Gallego?
–F.M: Estos fenómenos crean lectores. Otra cosa es que esos lectores luego pasen a libros y autores nuevos.
–C.M: Cualquier obra que haga leer a la gente es positiva. Eso no quiere decir que todos los que lean esos libros se convertirán en lectores. El márketing aplicado a la venta de libros me parece bien, pues sirve para que la literatura se expanda a través de los medios. Pero el marketing aplicado a la creación literaria es un desastre.
–X.N: Creo que la buena literatura nada tiene que ver con esos fenómenos de masas y merchandising, lo cual tampoco quiere decir que algunos libros que se mueven dentro de esos parámetros sean necesariamente malos. Los ejemplos citados han ganado lectores, han sacado un poco más de la invisibilidad a la LIJ.
–S.G.: Lo que Laura Gallego ha hecho para la expansión de la lectura entre el público joven merecería un reconocimiento institucional. El márketing ha llegado muy tarde al mundo de la lectura juvenil. El merchandising sirve para impulsar la venta, pero los libros se venden porque son buenas obras. Son los lectores los que deciden si un libro es bueno o malo; el merchandising ayuda a que las obras se conozcan mejor.

La madurez de la novela infantil
–¿Hasta qué punto la frontera entre literatura infantil y juvenil y literatura para adultos es (o no) artificial? ¿Qué es lo que define a la LIJ?
–F.M: La frontera es difusa. Mis libros juveniles no profundizan en las oscuridades del alma, llamémoslas así, cosa que sí hago en las novelas convencionales. Tal vez ésa sería la diferencia. Muchos lectores y algún editor me han dicho que Cielo abajo podría haberse editado para adultos, pero yo pienso que le falta esa oscuridad.
–C.M.: La literatura infantil es un género muy difícil, pues un buen relato infantil debe gustarle también a un adulto y eso es complicado. En cuanto a la literatura juvenil... me parece que es una ficción editorial. A partir de los catorce años, una persona puede leer prácticamente cualquier cosa. Prueba de ello es que en las colecciones de literatura juvenil abundan obras que jamás fueron concebidas sólo para jóvenes.
–X.N.: En literatura las fronteras suelen resultar artificiales porque van en contra de algo consustancial a la literatura: la libertad. En el caso de la literatura juvenil establecer fronteras con respecto a la literatura para adultos resulta todavía más arriesgado, aunque exista propiamente un subgénero juvenil, con una dialéctica propia, pero que no atañe a todo lo que se escribe y puede interesar a un joven.
–S.G.: Yo creo que la literatura juvenil se está haciendo más adulta, mientras que la lectura adulta se está infantilizando. La mayoría de las novelas históricas de moda tiene un esquema muy similar a las novelas de Julio Verne. Un esquema apropiado para jóvenes. Los escritores actuales no escriben como antes y han orientado sus relatos hacia un estilo más cercano a la imagen, con un lenguaje más joven. En la literatura infantil y juvenil hay ahora más títulos que tratan temas sociales que en la literatura adulta.

–¿Se puede hablar de renovación e incluso vanguardia en la LIJ?
–F.M.: No podría decirlo. Habría que preguntárselo a los editores, o a los críticos.
–C.M.: Lo que hay es una evolución. Antes, la literatura juvenil tendía a ser simplista, como si fuera una mera prolongación de la infantil. Ahora se tiende a una mayor complejidad narrativa y a un tono más maduro. Una buena novela juvenil debe gustarle también a un adulto.
–X.N.: Se puede hablar de experiencias innovadoras y de lo dificil que resulta abrir nuevos caminos simplemente porque no se espera que tengas que hacerlo con un libro infantil o juvenil.
–S.G.: Esa renovación se reconoce en nombres como Laura Gallego, Ruiz Zafón, Alfredo Gómez Cerdá, María Menéndez, Sierra i Fabra… Los autores de vanguardia se reconocen fácilmente porque son los que los jóvenes lectores compran y leen. Esta literatura de vanguardia es la que les apasiona y la que ha conseguido el milagro de que, en nuestro país, pasen cosas que hasta ahora solo sucedían en otros países europeos.

–¿Qué criterios siguen los editores de LIJ?
–F.M.: Vender, pero también la calidad. Hay editores de infantil y juvenil excelentes, como Antonio Ventura, al que cito porque he trabajado mucho con él y puedo decirlo.
–C.M.: Los criterios son Harry Potter y El señor de los anillos.
–X.N.: Conozco a editores obsesionados con la calidad. Y también editores obsesionados con las ventas, con los temas transversales que permitan colar un libro en las prescripciones escolares.
–S.G.: Lo que les ha obsesionado siempre: publicar buenos libros. La editoriales no venden más por haber bajado el nivel de exigencia (y volvemos al caso de Laura Gallego, o Ruiz Zafón), venden más precisamente por haberlo subido. Hay un interés en acusar a las editoriales de querer hacer best sellers, pero los hechos demuestran que esos best sellers tienen una gran calidad literaria. Habría que acabar con esa falsa premisa de que una obra juvenil que se vende bien es sospechosa.

–¿Qué peligros amenazan a la LIJ desde dentro y desde fuera?
– F.M.: Lo peor es cuando el escritor trata al lector joven como si fuera un marciano. Y no creo que el sector esté amenazado.
–C.M.: Dos son los vicios de la LIJ: el didactismo y lo políticamente correcto. Sostener que la literatura juvenil debe ser una herramienta al servicio de la “formación” del menor es torpedear su condición literaria. Otro problema es lo políticamente correcto. Hay temas que una novela juvenil no puede tocar, y si los toca ha de ser con guante blanco. Es como si nuestros hijos fueran unos gilipollas a los que hay que mantener alejados de la realidad ofreciéndoles un mundo tipo Disneylandia. Ése es el principal problema, aunque en realidad afecta a toda nuestra cultura.
–X.N: Un verdadero peligro es reducir la creación literaria a un ejercicio con fines estrictamente educativos. Creer que la LIJ debe ser un coto de obras bien intencionadas, políticamente correctas, mesuradas, supone reducir la LIJ a lo que muchos de los detractores de este ámbito siempre han señalado, y a veces no sin falta de razón.
–S.G.: No creo que existan amenazas por parte de los escritores, editores, libreros o del mundo académico. Muchos decían que los jóvenes no leían, y ahora que se descubre que leen se dice que lo que leen no es bueno.

–¿Cómo se forma el criterio de lectura de un joven?
–F.M.: No obligándole a leer el Quijote contra su voluntad. Recuerdo un instituto en el que probé, el año pasado, a ver qué pasaba si empezaba la charla diciendo: no voy a decir una palabra del Quijote. Lo hice, y me ovacionaron. La lectura debe ser algo deseado, no impuesto.
–C.M.: El criterio de lectura de un joven se lo formará él mismo, como hemos hecho todos. ¿Se puede ayudar al joven en este proceso de exploración? Claro: recomendándole buenos libros y haciéndole ver que el objetivo de la literatura, como decía Borges, es el placer.
–X.N.: Con la lectura y con la presencia de una política cultural que dinamice la biblioteca o la librería como espacio de encuentro con el placer lector, que convierta a las escuelas en espacios para la lectura, y que siembre en las familias el valor de que leer es algo importante.
–S.G.: Ellos deben elegir el tipo de lectura que desean y nadie debería criticarles por leer historias de fantasía o de cualquier otro género. Mucha gente cree que los jóvenes son incapaces de elegir buenas obras cuando, en realidad, están dando un lección a los adultos sobre los hábitos de lectura. Conozco a muchos chavales que a los doce años han leído más libros que sus padres.

–¿Qué papel juegan los profesores y los padres?
–F.M.: Esencial. Son ellos quienes pueden hacer que la lectura se vuelva objeto de deseo.
–C.M.: El papel de los profesores es vital, pues en sus manos está convertir la literatura en un coñazo o en una fascinación. En general están llevando a cabo una labor espléndida. En cuanto a los padres... si son lectores, están dándoles a sus hijos lo mejor: el ejemplo. Pero en torno al cuarenta por ciento de la población no coge un libro ni para calzar una mesa, así que ¿cómo van a fomentar la lectura si no son lectores?
–X.N.: El papel de los padres y de los profesores es fundamental, pero también de los bibliotecarios, de los libreros, de los abuelos es fundamental. Sin olvidar que la experiencia lectora es una opción voluntaria y es una vivencia personal: un encuentro de uno consigo mismo y con el libro.

–¿Qué puede hacer un autor de LIJ para no perder lectores jóvenes y para ganarlos?
–F.M.: Nada. Uno tiene que escribir las novelas que le salen de dentro. Si venden bien, y si no también.
–C.M.: Tenemos que respetar su inteligencia y escribir novelas apasionantes.
–X.N.: Un autor debe escribir buenas historias, sabiendo que unas llegarán a unos lectores y que otras llamarán la atención de otros.
–S.G.: Les ayudamos a crecer con nuestras historias y les acompañamos en el proceso de crecimiento. Son como hijos a los que ayudamos a independizarse.

– Vuestro libro preferido....
–F.M.: Drácula, Frankenstein y Doctor Jeckyl & Mister Hyde. Un libro ideal para crear lectores es El sueño de Africa, de Javier Reverte.
–C.M. La isla del tesoro, de Stevenson, y El guardián entre el centeno, de Salinger.
–X.N.:Las obras de Roald Dahl, Rodari, Gloria Sánchez, Fina Casalderrey, Andersen, Ende, Ana María Matute, Nesquens, Lobel, Carroll y algunos más.
–S.G.: El guardián entre el centeno.

Itzíar DE FRANCISCO"

Buen trabajo de El cultural en general y de Itzíar de Francisco en particular.