01 octubre 2007

Despertar el deseo de leer

Aunque hace un par de años que se publicó, rescato un artículo que Emili Teixidor publicó en La Vanguardia y por el que obtuvo el VI Premio Periodístico de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez.
El artículo se llama Estrategias del deseo o trucos para leer.

Merece la pena leerlo entero, pero aquí extraigo algunos pasajes:

"Contagiar el deseo de leer es como contagiar cualquier otra convicción profunda: sólo se puede conseguir, o mejor intentar, sin imposiciones, por simple contacto, imitación o seducción."

"Toda seducción tiene sus estrategias o sus trucos. (...) Para atraer al lector hay que lograr que el texto le concierna en algo, que pueda dialogar de alguna manera con él (...) Los primeros libros deben acoger al lector, no expulsarle de sus páginas. El placer de la lectura sólo se produce cuando el acto de leer se convierte en una creación, en un acto productivo, cuando el libro sabe poner en juego las facultades del lector."

"En algunos países han establecido la hora del silencio en la cual todo el personal debe permanecer callado y con un libro en las manos, desde la directora hasta el conserje, y aplicarse en la lectura."

"La pedagogía actual ha desterrado la lectura en voz alta (...) Steiner nos advierte de que sólo se comprende bien un texto cuando se lee en voz alta. Por algo a los actores les llamamos intérpretes, porque leer es interpretar un texto, dar la versión personal"

"Carme Riera confesaba que su pasión por la lectura se le despertó en dos frentes: los poemas que le leía su abuela sobre cuentos populares mallorquines y la biblioteca de su padre, siempre cerrada bajo llave, y que le había prohibido utilizar sin excepciones. Dos fuentes de deseo: la generosidad oral y la prohibición de acceso a un mundo posiblemente maravilloso."

"En tiempos de saciedad, regala necesidad."

"He olvidado un buen truco: la indiferencia. Fingida, claro. Que el objeto deseado se muestre demasiado obsequioso y zalamero para seducir al lector puede hacerlo aborrecible a sus ojos, al tiempo que rebaja su posible mérito. ¿Qué poco seguro estará de sí mismo y de los placeres que ofrece, piensa el posible lector, si tiene que descender a mendigar mi atención?"

Emili Teixidor (Roda de Ter, 1933) ha sido profesor y ha destacado como escritor de literatura infantil y juvenil con obras como Amigos de muerte, Marcabrú y la hoguera de hielo, Diego, Berta y la máquina de rizar niebla, Corazón de roble, Pan negro, El crimen de la hipotenusa... Pero su serie de cuentos más popular es la protagonizada por la hormiga Miga: La amiga más amiga de la hormiga Miga, La hormiga Miga se desmiga, Cuentos de intriga de la hormiga Miga, La vuelta al mundo de la hormiga Miga, Los secretos de la vida de la hormiga Miga, La hormiga Miga ¡liga! y La hormiga Miga, megamaga.

2 comentarios:

  1. Creo que, para muchos de los que crecimos en Cataluña en tiempos ya de democracia (o casi), Teixidor es un clásico. Personalmente y con todos los respectos por un autor al que admiro, debo decir que las que me más me gustan bastante son sus novelas históricas, o en general las más complejas, no la serie de Miga. Pero tampoco es un juicio en igualdad de condiciones: muchas de aquellas las leí de niño, Miga no. Tal vez eso pueda tener que ver.

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  2. He estado cambiando la redacción y ha quedado embarullada, lo siento: "debo decir que las que más me gustan son sus novelas históricas...".

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