21 octubre 2013

Pulsaciones. Javier Ruescas y Francesc Miralles

Antes de reseñar el libro, voy a contar una anécdota, como curiosidad, pero también para que seáis conscientes de que he reflexionado mucho con anterioridad sobre un libro de este tipo.

Hace unos meses, estuve en SM y les propuse un formato de libro que me parecía novedoso e interesante. Enseguida me quitaron la idea de la cabeza porque iban a sacar un libro en cierta forma similar, del que no me quisieron adelantar mucho más. Solo me mostraron algunas páginas y me explicaron el funcionamiento del programa de mensajes, inventado, en el que se basaba.
Un tiempo más tarde descubrí que aquello que había visto esbozado se trataba de un libro escrito a cuatro manos entre Javier Ruescas y Francesc Miralles. Como me caen bien (Francesc, incluso sin conocerlo), no les guardo rencor salieriano.

El libro está escrito exclusivamente con los mensajes de móvil que intercambia Elia a través de un programa de mensajería instantánea. Elia acaba de despertar en un hospital y vamos descubriendo que ha tenido un accidente y que no recuerda nada de los tres días anteriores. A través de las conversaciones, casi como espías de la intimida de Elia, observamos cómo va avanzando la historia, su recuperación física, las primeras imágenes, que no sabe muy bien si son sueños o recuerdos de esos momentos en blanco... Todos aquellos con los que habla son amigos, familiares o conocidos, salvo un contacto misterioso que responde al nombre de Phoenix y que entra en contacto por primera vez con ella con dos frases que siempre me han encantado: «Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón» y «a veces encontramos nuestro destino en el camino que tomamos para evitarlo».

Lo que me gusta del libro es la originalidad de la propuesta y la dificultad de poner en pie una obra completa con tan pocos brochazos. En todas las novelas, el lector debe poner de su parte, construir en su interior el mundo que le propone el texto, pero en una historia de este tipo, mucho más. Es como si los escritores «cediesen los trastos» a los lectores. Salvo por algunos detalles, hay que imaginar físicamente a los personajes, su forma de actuar, de moverse, hay que inventar los escenarios por los que se mueven, rellenar huecos temporales... El lector se ve obligado a crear, lo cual siempre es de agradecer.

Como puntos negativos para mí, tengo que decir que la trama se me ha quedado corta (imagino que aumentarla habría disparado exponencialmente la dificultad de escribirla) y que me ha parecido un poco excesivo el uso de citas. Cada día, el programa te saluda con una, y luego está Phoenix, que se pasa un poco de citón.

En suma, una lectura novedosa, original, con momentos intensos, aunque más breve de lo que hubiera deseado.

1 comentario:

  1. Por lo que expone parece un libro muy bueno. Ya que este libro de alguna forma muestra
    la historia al lector pero no lo detalla minuciosamente dejando una brecha que
    los lectores tendrán que completar viéndose obligado a crear e imaginar todo lo que son
    personajes, sus actitudes y escenarios en los cuales se desplazan.
    Como profesora veo la descripción del libro muy buena sobre todo para trabajarlo
    con los estudiantes y de esta forma incentivarlos e introducirlos al mundo dela lectura.

    Sherley - UNFV

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