16 noviembre 2011

Como casi todos los años, aunque un poco antes

Como casi todos los años, el programa Página 2 ha realizado un especial sobre la LIJ llamado Concienciados con la literatura infantil, que emitió ayer a una hora no muy infantil. En él aparecen, entre otros, José Antonio Marina hablando de motivación, Laura Gallego hablando de Donde los árboles cantan y Arturo Padilla, ganador del I Premio Jordi Sierra i Fabra.

09 noviembre 2011

XXXI Premio Destino Infantil Apel·les Mestres 2011: ¡EEEEEEEH!, de Hernán Goñi y Marcelo Pérez

¡EEEEEEEH!, con texto de Hernán Goñi e ilustraciones de Marcelo Pérez (2), es la obra ganadora de la 31 edición del Premio Destino–Apel·les Mestres de literatura ilustrada, que se otorga cada año a las mejores propuestas en literatura infantil ilustrada.
El jurado de la última edición ha acordado por mayoría otorgar el premio a la obra ¡EEEEEEEH!. Una vez hecho público el ganador, Destino Infantil & Juvenil publicará la obra ganadora el próximo mes de febrero.

Ambos, junto con Florencia Bianchi, ya ganaron este mismo premio en 2007 con Este sueño no es mío (al que pertenece la ilustración de abajo). Me alegro mucho, sobre todo por Marcelo, un gran ilustrador.

08 noviembre 2011

Premio Nacional de Cómic 2011: Plaza Elíptica, de Santiago Valenzuela

Según la nota del Ministerio de Cultura, Santiago Valenzuela ha sido galardonado hoy con el Premio Nacional del Cómic 2011 por su obra Plaza Elíptica, pertenecient a la Saga del Capitán Torrezno. El premio tiene como objeto distinguir la mejor obra de esta especialidad publicada en cualquiera de las lenguas del Estado durante el año 2010.

Santiago Valenzuela (San Sebastián, 1971) es Licenciado en la especialidad de grabado por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, ha trabajado como ilustrador para medios de comunicación, empresas de publicidad y de diseño, y publica dibujos en El País Semanal, aunque dedica la mayor parte de su tiempo a la historieta. Su personaje más conocido es el protagonista de la saga del Capitán Torrezno de la que se han publicado varios volúmenes: Horizontes lejanos, Escala real, Limbo sin fin, Extramuros, Capital de provincias del dolor, Los años oscuros y Plaza Elíptica.

07 noviembre 2011

El bombero de Lilliputia. Fred Bernard y François Roca

Henry McQueen dejó de crecer a los seis años. Su padre, un importante político, se avergonzaba de él. Y más cuando, por un accidente, incendió su casa. Eligieron a su padre alcalde de Nueva York y la cosa empeoró: apenas le veían y no podían ir a su parque de atraccciones favorito: Dreamland, donde acababan de inaugurar Lilliputia, una ciudad para enanos. Cuando Henry se marchó allí con su maleta, ningún miembro de su familia dijo nada. Se le ocurrió crear la compañía de minibomberos y todos los días hacían un espectáculo para los visitantes en el que salvaban a Nadja. Pero un día, el espectáculo se volverá demasiado real.

Fred Bernard (texto) y François Roca (ilustraciones) presentan un álbum de grandes dimensiones, de esos que necesitan un hueco especial en la estantería. Me gusta esta historia de superación, y más sus ilustraciones, monumentales, deslumbrantes. Son tan grandes que, más que verlas, hay que recorrerlas.

05 noviembre 2011

Una vaca, dos niños y trescientos ruiseñores. Ignacio Sanz

Esta es la historia de un viaje, o dos, o quizá de más. El primero es el que llevó de Chile a Europa al poeta chileno Vicente Huidobro y a su familia. Su familia en el sentido más amplio, pues incluía a su mujer, sus dos hijos, algún miembro del servicio y la vaca Jacinta, que era la vaca con cuya leche se alimentaban sus hijos. Además del heno y la cebada, le introducían terrones de azúcar y piezas de fruta para que diese una leche muy dulce.
El segundo viaje, en el que se centra el libro, ocurrió años más tarde. En esta ocasión, la familia se amplió con trescientos ruiseñores con los que el poeta quería poblar su continente, porque le parecía que tenían el canto más bello. Sin embargo, una vez conseguido que el capitán del barco permitiera viajar a semejante tripulación, el poeta se verá preso de un arrebato creativo y toda la responsabilidad del cuidado de los ruiseñores recaerá en los dos hermanos.

Este libro de Ignacio Sanz sonaría disparatado y ocurrente si no hubiese ocurrido en realidad. Desconcierta un poco porque la figura de Huidobro es solo el detonante de la historia, luego todo el peso lo llevan sus dos hijos y los animales. Y también por el desenlace de la aventura, que no podría ser otro que el que ocurrió en realidad. Ignacio domina la narración y de vez en cuando deja asomar instantes muy poéticos. Aquí podéis contemplar algunas de las buenas ilustraciones de Patricia Metola.

Un par de frases del libro (la segunda pertenece al precioso último párrafo):

Hay locuras que salvan al mundo de la vulgaridad y la rutina.

Las estrellas son de quien las trabaja