27 julio 2012

Dedales que no son lo que parecen



Peter Pan. J. M. Barrie
Y (Wendy) se sentó con él en el borde de la cama. También le dijo que le daría un beso si él quería, pero Peter no sabía a qué se refería y alargó la mano expectante.
-¿Pero no sabes lo que es un beso? -preguntó ella, horrorizada.
-Lo sabré cuando me lo des -replicó él muy estirado y para no herir sus sentimientos ella le dio un dedal.
(...)
-Me puedes dar un beso.
Se había olvidado momentáneamente de que él no sabía lo que eran los besos.
-Ya me parecía que querrías que te lo devolviera -dijo él con cierta amargura e hizo ademán de devolverle el dedal.
-Ay, vaya -dijo la amable Wendy-, no quiero decir un beso, me refiero a un dedal.
-¿Qué es eso?
-Es como esto.
Le dio un beso.
-¡Qué curioso! -dijo Peter con curiosidad-. ¿Te puedo dar un dedal yo ahora?
-Si lo deseas -dijo Wendy, esta vez sin inclinar la cabeza.

Versión de Alicia en el País de las Maravilla con
 pictogramas realizada por José Morán y Paz Rodero

Alicia en el País de las Maravillas. Lewis Caroll
-Pero ella también debe recibir un premio -dijo el Ratón.
-Por supuesto -asintió con gravedad el Dodo-. ¿Qué más tienes en el bolsillo? -prosiguió, volviéndose a Alicia.
-Solo un dedal -contestó trístemente.
-Pásamelo -ordenó el Dodo.
Una vez más, todos se apretujaron alrededor de la niña, mientras el Dodo le ofrecía solemnemente el dedal, diciendo:
-Te rogamos que aceptes este elegante dedal.
Y al concluir su breve discurso, todos aplaudieron.

2 comentarios:

  1. Vaya! Qué curioso "intertexto"; nunca me había dado cuenta.

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  2. Yo tampoco, hasta ahora, que me estoy volviendo a leer Alicia...

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