21 noviembre 2007

La emperatriz de los etéreos, de Laura Gallego

En un futuro muy lejano, la Tierra (aunque no recuerdo que se mencione nunca, creo que es la Tierra) es un desierto de hielo y nieve. Apenas se puede ver el cielo, siempre cubierto por brumas o tormentas. En él sólo brilla una estrella, azul, fría... Bipa y Aer pertenecen a un poblado que vive en cuevas. Pero muy lejos de allí, más allá de los montes de hielo y de la ciudad de cristal, según cuenta la leyenda, habita la Emperatriz del Reino Etéreo. "Allí, en el palacio de la Emperatriz, no existe el sufrimiento, ni se pasa frío, y no es necesario comer, porque nunca se tiene hambre..."
Mientras Bipa, una chica de carácter difícil y tremendamente práctica, no se cree ninguna historia, Aer parece fascinado. Aunque traten de retenerlo, todos saben que abandonará las cuevas para emprender el viaje. Cuando finalmente desaparece, Bipa saldrá en su busca, guiándose por el brillo de la estrella.
En este libro abandona la épica de Memorias de Idhún. No hay batallas descomunales, no hay espadas legendarias ni un gran número de personajes a los que seguir en distintos planetas y mapas. Es un libro más sencillo, aunque no menos interesante. El peso de la acción lo lleva Bipa, a la que seguimos en su evolución exterior e interior hasta llegar a un final espectacular, pero del que se me hace difícil hablar sin destripar nada.
La Emperatriz de los Etéreos es un libro muy recomendable, escrito en un momento en que no es fácil abstraerse del bombazo de la trilogía anterior (por cierto, éste no pertenece a ninguna trilogía o serie). Lo que te pide el cuerpo ante el éxito es repetir fórmula, y Laura Gallego ha querido romper con eso.

Por cierto, que va a haber tres presentaciones del libro a las que acudirá Laura: Barcelona, Madrid y Valencia. La de Barcelona fue ayer, con Maite Carranza; de las otras os pongo día y hora. Y sí, en Madrid tengo la suerte (y los nervios, es mi primera vez) de presentarlo yo. No sé aún si es entrada libre, creo que sí. Cuando lo sepa, lo pongo.

- Presentación en Madrid:
Día: Lunes 3 de diciembre
Hora: 18:30
Lugar: Instituto Cervantes (c/ Alcalá 49)
Presenta: Ángeles Caso y Jorge Gómez Soto

- Presentación en Valencia:
Día: Sábado 15 de diciembre
Hora: 12:00 a.m.
Lugar: Auditorio Santiago Grisolia (Ciudad de las Artes y las Ciencias)
Presenta: Luis Leante y Gemma Lluch.

7 comentarios:

Noemí dijo...

Hola tengo tu blog agregado a mi web, me encanta el libro juvenil y la fantasía.

Incluso con este libro de Laura Gallego, La emperatriz de los etéreos, he hecho un blog y foro sobre el libro, es que me encanta, son estos, por cierto el informe y fotos de la presentación de Barcelona a la que asistí están colgados en el blog también ;)

blog --> http://emperatrizetereoslauragallego.blogspot.com/

foro --> http://emperatriz.esforos.com/

Noemí Sapiña
http://librosyautores.googlepages.com/

jg dijo...

El día de la presentación fue muy interesante.
Los de Alfaguara lo habían preparado por todo lo alto: actores disfrazados de etéreos, de gólems e incluso de Nevado amenizaban la espera; había decorados gélidos y unas huellas en el suelo que había que seguir para llegar hasta el lugar de la presentación.
Conocí a Ángeles Caso, de quien había leído Un largo silencio (duro y precioso), una mujer encantadora. Laura estuvo genial (tras la presentación, tuvo la paciencia de firmar durante un par de horas), el público entusiasta, creo que todo funcionó de maravilla.

Quería compartir con vosotros la presentación. Decía así (y fue más o menos lo que dije):

"En estos instantes me gustaría volverme etéreo, desparecer. Esta es la primera vez que presento un libro. Y si a eso le añadimos que estamos en un lugar tan solemne como el Instituto Cervantes, con tanta gente, y que tengo a mi lado, ni más ni menos, que a Ángeles Caso y a Laura Gallego, os podéis imaginar mi estado. Así que espero que me disculpéis los nervios, los titubeos y esta cara de susto que no se me termina de quitar.
Dicho esto, quiero daros las gracias a todos por haber venido y quiero dar la bienvenida a Laura a Madrid. Laura, esta es tu fiesta, espero que lo pases bien. Estamos encantados de que estés con nosotros. Ya ves que Madrid nunca falla.
Vengo siguiendo a Laura desde hace unos cuantos años, pero tengo que aclarar que no la sigo al modo de Sofía Mazagatos, que seguía a Vargas Llosa desde hacía tiempo aunque nunca había tenido la suerte de leer nada de él. ¡Vaya, por Dios! No, yo a Laura la sigo por sus libros, que es como entiendo que hay que seguir a una escritora.
Nuestros primeros contactos fueron a través de internet hace ya unos cuantos años. Primero coincidimos en algún foro literario, luego me apunté a su foro y me puse en contacto con ella. Al cabo de un tiempo nos conocimos en persona y desde entonces nos llevamos bien, lo cual no es difícil, porque compartimos inquietudes, más o menos edad y hasta editoriales. Así que hoy estoy aquí en parte como escritor, en parte como amigo y en parte como seguidor.
Venía yo andando hacia aquí y, viendo los adornos navideños de calles y tiendas, me parecía como si en todas partes estuviesen anunciando La Emperatriz de los Etéreos. Hay estrellas como la de la portada allá donde mires. Es una publicidad subliminal realmente buena. Sólo espero que ninguno lo compre para colocarlo sobre el árbol de Navidad, o que si lo hace, antes se lo lea.
Por otro lado, hoy me he abrigado especialmente bien antes de salir. Aunque no lo hayan dicho en las noticias, tenía miedo de que cayese la nevada del siglo o de que bajasen las temperaturas hasta niveles récord. ¿Que por qué? Hombre, todo el mundo sabe que Laura tiene un extraño pacto con los elementos. Algunos de vosotros lo recordaréis, pero para quienes no, diré que en uno de los encuentros idhunitas o en una presentación o algo así, mientras en el acto se estaba hablando de la conjunción astral de los tres soles y las tres lunas sobre Idhún, fuera hubo un gran eclipse solar. Y esto no es fantasía, ocurrió tal cual. Por eso, tratándose de este libro, comprenderéis que me haya venido abrigado.
¡Y es que hay que ver cómo es Laura! Después de pasarse tres años de presentaciones, firmas, encuentros, viajes... después de escribir... esperad, que he sumado los tres libros... 2.259 páginas (que no es nada fácil)... Después de todo eso, una persona normal y corriente se tomaría una temporada de relax, un merecido descanso... Pero claro, estamos hablando de una persona normal y corriente, no de Laura. Ella va y nos sorprende con un nuevo libro. ¡Hala!, otras 305 páginas que sumar. Yo creo que a Laura le dan a elegir entre respirar y escribir, y es de las que se lo piensa.
Me imagino que ahora tendrá una sensación especial al haber publicado este libro en Alfaguara. Y no lo digo por la importancia de la editorial, que la tiene, sino porque Alfaguara es la que dio a conocer en España el libro que más le ha marcado: La historia interminable. De pronto me he imaginado a Laura, de pequeña, leyendo el libro con los ojos como platos, y se me ha ocurrido pensar, a su vez, en Michael Ende, también de pequeño, absorbido por la lectura de un libro cuyo autor desconozco. Resulta maravilloso ver como escritores alimentan escritores en una especie de rueda que no se detiene. De hecho, estoy seguro de que ahora mismo hay un futuro escritor devorando un libro de Laura... Es una idea muy sugerente, que une a escritores actuales con escritores antiguos que no conocemos y con escritores que jamás llegaremos a conocer. Es como una corriente común que atravesase la historia de la literatura.
Pero bueno, vamos a centrarnos en el tema: La Emperatriz de los Etéreos.
Ya con la portada ocurre algo curioso, al menos eso me ha pasado a mí y a los que la han visto conmigo. Y es que lo primero que piensas al verla es que es una imagen en tres dimensiones, un holograma o algo así, parece como si pudieses meter el dedo por debajo de las letras. Luego te das cuenta de que no es así, pero llama la atención.
Me imagino que para Laura no habrá sido fácil escribir un libro después del éxito de Memorias de Idhún. Y mucho más complicado habrá sido que el nuevo libro no se parezca en nada a la trilogía. Porque consciente o inconscientemente, cuando algo nos sale bien, tendemos a repetirlo, a imitarlo... Está en nuestra naturaleza. Es como la sonrisa de los bebés, que por lo visto no es un gesto innato, sino aprendido, es algo que hacen, les funciona, y lo repiten.
Pues bien, en La Emperatriz de los Etéreos, como ya pasara en algunos libros anteriores de Laura, nos encontramos con una fantasía distinta, poco convencional, alejada de la épica de Idhún. Aquí no hay grandes batallas, ni espadas legendarias, ni dragones, ni un gran número de personajes a los que seguir por distintos planetas y lugares. Este es un libro distinto, y distinto es un adjetivo muy interesante cuando hablamos de arte.
Laura ha creado un mundo azotado por un invierno perpetuo. Aquí, de calentamiento global, nada. Las temperaturas han bajado hasta el punto de hacer prácticamente imposible la vida en la superficie. Los protagonistas, Bipa y Aer, pertenecen a un poblado que sobrevive en cuevas. Pero como en todos los lugares y en todos los tiempos, donde hay personas, hay historias, leyendas que se cuentan de padres a hijos. La leyenda de La Emperatriz de los Etéreos dice que vive en un palacio que es casi tan bello como ella, y que quien logra llegar hasta allí, deja de tener hambre, frío, sufrimiento...
Bipa no cree en nada de eso, pero le preocupa que Aer esté cada vez más ausente, como sometido a un extraño influjo. Todos saben que tarde o temprano Aer terminará marchándose tras ese sueño.
Bipa es un personaje muy particular. Es la que lleva el peso de la acción, a la que sigue la historia. Al principio de la novela Bipa llega a ser irritantemente práctica. Recuerdo el momento en que Aer le trae un precioso collar de cuarzo y ella lo recibe con un: “Si no sirve para nada, ¿por qué me lo das?”. Ufff. Tela.
Lo bueno es que nos vamos dando cuenta, incluso antes que ella misma, de que Bipa no es tan radical. Lo que sucede es que en unas condiciones de vida tan extremas no puede permitirse el lujo de dejarse llevar por ensoñaciones ni de enamorarse de alguien que tiene la mente más en el palacio de la Emperatriz que en las cuevas. Su actitud no es más que una forma de protegerse.
Por eso, cuando Aer desparece definitivamente, Bipa no se lo piensa y sale en su busca, siguiendo la luz de una inmensa estrella azulada, que es la que, según la leyenda, guía a los caminantes hacia el Reino Etéreo. Le irá siguiendo los pasos a través del palacio de Gélida, de la ciudad de cristal, del laberinto de los espejos, del agobiante túnel de las 1000 máscaras, del Abismo... Hasta llegar a un final que me parece espectacular, pero del que no hablaré en consideración con los que no lo hayáis leído aún. Sólo decir que llegan al origen mismo de la leyenda de la Emperatriz.
Otro personaje que no quería pasar por alto es a Nevado, el acompañante de Bipa durante gran parte del trayecto. Es un leal muñeco de nieve, del que podría decirse, con bastante propiedad, que quiere a Bipa como a una madre. Este personaje, que no habla durante toda la historia, protagoniza uno de los momentos más emotivos de la misma.
Pero en el libro hay muchas más historias subterráneas o secundarias que lo enriquecen, como la del padre de Bipa y la madre de Aer, como la del Maestro Cristalero y su gólem Esmeralda, como la de Maga...
Además, es un libro muy simbólico, que se presta a múltiples interpretaciones o similitudes con este mundo y esta sociedad. Pero a mí no me gusta mucho hablar de las interpretaciones, porque cada cual tiene la suya, tan válida como cualquier otra, y en eso creo que no debe de meterse ni siquiera el escritor. El diálogo principal es el que se establece entre el lector y el libro.
En resumen, que se trata de un libro de calidad, entretenido y al que además se le puede sacar mucho jugo. Es de los que no terminan con el punto y final, de los que se te quedan revoloteando en la cabeza. Y a un libro que emocione, que divierta y que haga pensar, no se le puede pedir más.
Bueno, y para ir cerrando, me gustaría hacer una breve reivindicación. Los escritores que se dedican a la literatura juvenil están constantemente bajo sospecha (por decirlo de alguna forma): bajo sospecha de escribir para jóvenes por no tener calidad suficiente para escribir para adultos, de infantilizar los textos, de tratar temas intrascendentes, de escribir historias con moralina... En fin, quienes piensan así, o han tenido poca suerte con los libros juveniles que han leído o es que directamente no han leído nada. De hecho, muchos de los escritores, entre comillas, “serios” deberían agradecer muchos de los lectores que tienen a gente tan “poco seria” como Laura Gallego.
Esto es todo. Muchas gracias a todos por la atención y ahora me uno a vosotros para escuchar a Laura, que es a lo que realmente hemos venido."

jg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sheila para todos Cheila para algunos dijo...

estimado jg a mi la novela me ha parecido bastante flojita y creo que su exito de ventas viene derivado por el renombre de gallego y no por la calidad literaria en lo que se refiere a La emperatriz de los etereos. Podria haber sacado mucho mas partido a los personajes...curioso el hecho de que no edite una trilogia en el moemnto en que se cambia a alfaguara..¿no huele un poco a novela por encargo? Ami me parece mas una historia para un bellisimo album ilustrado que para una novela

jg dijo...

Hola, Sheila/Cheila.
Muchas gracias por participar en el blog.
Sólo me gustaría matizar algunas cosas.
No puedo entrar a discutir sobre gustos, porque eso es algo personal e intransferible, así que tu opinión me parece tan válida como cualquiera.
Que el éxito de ventas venga avalado por el apellido Gallego no puede resultar extraño. Un día de cólera viene avalado por el apellido Pérez-Reverte, Un mundo sin fin por Follet, Tierra firme por Asensi, etc. Eso quiere decir que los lectores tienen memoria, y que si les ha gustado algo, repiten.
En cuanto a lo siguiente que pones, sí puedo asegurarte que estás equivocada. Me consta que no es una novela por encargo (que tampoco sería delito, por cierto). Y el cambio a Alfaguara no es tal y como se entienden esos cambios fuera de la LIJ. Una ventaja que tienen (por el momento, y los que yo conozco) los escritores de LIJ es precisamente la de no estar atados a editoriales, algo impensable para las estrellas de la literatura para adultos. Laura ha publicado ese libro en Alfaguara y el próximo no será en la misma editorial, y no pasa nada.
Pues eso, que de nuevo gracias.

Anónimo dijo...

Todo esto está estupendo y relaciono a algo que escribí hace unos años atrás.
"Síntesis etérea".
Percibo formas aún no percibidas, formas nuevas que colman la esencia que lleva el etéreo, aún no lo palpo es cierto la esencia aquella que embriaga y despierta, percibo formas que están tan adentro y esperan latentes, destellos, destellos me indican...
Saludos cordiales desde las islas Galápagos.
Luis Felipe.

Anónimo dijo...

k ascooooooooooooo