27 marzo 2012

Hija de humo y hueso, Laini Taylor

Con las librerías llenas de trilogías y sagas de romance sobrenatural (ese tipo de historia en el que alguien –normalmente una chica- conoce a su media naranja, que resulta ser un vampiro/ángel/demonio/licántropo) y unos tópicos explotados hasta la saciedad, parece difícil encontrar algo refrescante y diferente. Pues bien, Hija de humo y hueso, desde mi punto de vista, supera ampliamente las expectativas. Sí, hay una chica, y sí, se enamora de una criatura sobrenatural que pertenece a una raza cuyos miembros se hacen llamar “ángeles”. Pero esa es solo una parte de la historia.

De entrada, Laini Taylor desarrolla en este libro tres mundos diferentes, a cada cual más fascinante. El primero de ellos es nuestro propio mundo, focalizado en Praga, donde vive Karou, una chica de diecisiete años cuya vida de artista bohemia e independiente ya resulta atractiva. Pero la misteriosa Karou, que lleva el pelo azul y llena libretas enteras de inquietantes dibujos de criaturas imposibles, que aparece y desaparece sin dar explicaciones, tiene una doble vida. Porque, cuando cruza una puerta muy especial, llega a la tienda de Brimstone, su padre adoptivo, un ser medio bestial perteneciente a la raza de las quimeras, criaturas medio humanas con rasgos animales. En la tienda de Brimstone, un micromundo misterioso y fascinante, podemos encontrar a Issa, la mujer serpiente; a Twiga, el hombre con cuello de jirafa; o a Yasri, la dulce criatura con cabeza de loro. Por no mencionar al propio Brimstone, cuyos rasgos de carnero evocan a un ser demoníaco.

Estas "quimeras" son la única familia que conoce Karou, y, aunque no siempre entiende las motivaciones de Brimstone, realiza sin dudar las misiones que él le encarga. La puerta principal de la tienda, de hecho, está conectada con otras muchas puertas que se abren en otras ciudades del mundo y que le facilitan estos desplazamientos.

Mientras tanto, las preguntas de Karou quedan siempre sin respuesta. Preguntas acerca de su propio origen, de la esencia de las quimeras o de las extrañas actividades de su padre adoptivo, que trafica con dientes de todo tipo, cambiándolos por mágicas cuentas de colores que pueden hacer realidad los deseos de las personas.

Pero cuando una raza de despiadados seres alados amenaza a las quimeras, Karou empezará a descubrir que algunas respuestas plantean muchas más preguntas. Sobre todo cuando empieza a sentirse atraída por el peligroso ángel Akiva, su enemigo.

Se trata, en definitiva, de un libro sorprendentemente imaginativo que va más allá de los tópicos del género, y que, además, incluso toca distintos subgéneros. La primera parte de la novela, de hecho, parece más urban fantasy que un romance sobrenatural; este se desarrolla en el segundo tercio, con la aparición de Akiva, y es, quizá, la parte más lenta del libro. Pero el último tercio ya entra en la fantasía épica clásica y desarrolla un mundo nuevo y muy atractivo, el de las quimeras, con grandes batallas y odios ancestrales, una mitología propia, rica y compleja y una épica historia de amor que da un nuevo sentido a la trama y la dota de profundidad. Creo que es una trilogía que vale la pena leer; no es “más de lo mismo”. Aporta una trama bien desarrollada, unos personajes fascinantes (aunque el más soso es, desde mi punto de vista, precisamente Akiva) y, sobre todo, un mundo muy trabajado y original.

Lo peor es que, después de un final de comerse las uñas, aún habrá que esperar para conocer la continuación, Days of Blood and Starlight, cuya publicación en inglés está prevista para el otoño que viene. Por otro lado, Hija de humo y hueso la ha publicado en nuestro país Alfaguara, que en los últimos años se ha hecho tristemente conocida entre sus lectores por dejar a mitad sagas que no cumplían sus expectativas de ventas. Crucemos los dedos.

4 comentarios:

Rusta dijo...

Coincido totalmente contigo, es una historia mucho más rica de lo que parece. Y Akiva también me pareció el más soso, aunque Laini Taylor lo hace tan bien en todo lo demás que se le perdona. Esperemos que Alfaguara no nos deje la trilogía a medias.

Besos.

jg dijo...

Cuánto tiempo, Uschtu. Qué alegría me he llevado al encontrarte en el blog. Y como siempre, da gusto leerte y dejarse aconsejar por ti.
Por cierto, tengo apuntada una noticia para mañana de una amiga tuya. MxC. Jeje.

J.B. dijo...

Espero que la serie no se quede a medias, porque a mí me ha dejado muy intrigada el final.
Un saludo.

yunive sauceda dijo...

esta libro lo ame, y la verdad si al principio me pareció muy aburrido, pero después no podía dejar de leer, me encanta el romance entre akiva y karou, ni siquiera quería que el libro terminara.